Ir al contenido principal

El Hábito de Ser un Triunfador


Ser un triunfador es convertirse en un intérprete idóneo de las diferentes variables que enfrentamos a diario, y llegar a tornar en hábito la forma de ver el mundo desde la perspectiva del logro. Ser un triunfador es ver oportunidades donde otros no lo hacen.
Los grandes visionarios inscriben en sus genes la directriz del avance continuo, del riesgo constante; llegan a sacarse el miedo de encima y van en procura de nuevas metas todo el tiempo, que les permitan mejorar su calidad de vida y la de quienes los rodean. Compran y venden el concepto del éxito, lo visten como un abrigo que puede protegerlos en épocas turbulentas, crean nuevas opciones. Para un triunfador lo imposible no existe, porque la duda no forma parte de su programación mental. Enfrentan el peligro, emprenden nuevos caminos, instituyen alianzas con otros como ellos y si la oportunidad no está a la vista, encuentran la forma de crearla. El triunfador jamás piensa en que tiene demasiado, dado que sabe que su propio éxito es el impulso para otros, reconoce su liderazgo y lo asume con una energía que emana constantemente de su ser, y crea en él, una necesidad inquebrantable de crecimiento.
La claridad y visión de un triunfador es admirable, a veces parecieran tener el toque del rey Midas en todo lo que hacen, pero realmente su gran tesoro es la predisposición a tomar decisiones, claro está, siempre dentro de un riesgo calculado. Esto no es producto del azar, puesto que el triunfador ha tomado su experiencia y conocimiento para mejorarse a si mismo, para interpretar mejor que otros las opciones, el camino a seguir, las diversas variables.
Quedarse a la zaga no es una opción para quien tiene el éxito como bandera, no considera que la vida es dadivosa simplemente porque si, por el contrario enfrenta la realidad, la reta, la toma en sus manos y moldea. No se sienten afortunados, sino que se saben capaces, exigiéndose mejorar todo el tiempo. Un triunfador no nace con estrella, va por ella, la hace suya, adquiriendo y desarrollando el hábito de la excelencia, convirtiéndolo en parte de sus sentidos.
Lo mejor, el éxito no está destinado para un grupo privilegiado, cualquiera puede alcanzarlo. Toda persona puede ser un triunfador, debes convencerte de ello.

Germán Camacho López

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las Afirmaciones Racionales

La forma en que “vivimos” los acontecimientos cotidianos. Envía a nuestro cerebro una descarga emocional que genera una determinada respuesta. Sin embargo, buena parte de nuestras reacciones, emociones y conductas; están influenciadas por creencias, enraizadas en lo profundo del pensamiento. Y desde ese “supuesto” acerca del funcionamiento de las cosas, parten las afirmaciones racionales o irracionales. Las primeras traen un estimulo positivo para el crecimiento y el desarrollo de la madurez: “me gustaría que…” “preferiría que…” “quisiera que…”. Las segundas absolutizan y se rigen por creencias inamovibles: “debería…” “tendría que…” Cuando por alguna razón no se logra cumplir los objetivos. Las emociones liberadas tienen un porqué constructivo. Básicamente, instruir a la persona en la consecución de metas; en la superación de obstáculos, y en la adaptación de escenarios inesperados. Cuando no hay una adecuada salud psicológica, el individuo no logra afrontar la inquietud, el desasosiego…

El Ser Humano Instintivo

El comportamiento humano, es el resultado de la forma como este reacciona en su proceso de adaptación, dentro del entorno que lo rodea por condiciones genéticas, ambientales y de grupo. Al nacer, el ser humano, trae consigo predisposiciones instintivas, que lo llevan a actuar de una forma determinada frente a un estimulo. Las cuales no requieren de una preparación previa, y generalmente están relacionadas con la satisfacción de un deseo. Sin embargo, en su proceso de integración dentro de una comunidad, el hombre debecontraer esas tendencias naturales, a través de complejos procesos de aprendizaje y adaptación. Las conductas instintivas son innatas, en su gran mayoría invariables, responden a estímulos internos o externos y tienen por lo general un sentido de supervivencia. En la especie animal dichos comportamientos, se desarrollan sin el progreso alterno de una conciencia; Sin embargo, la conducta humana y su complejísima capacidad de raciocinio, ha moldeado el instinto hacia patrones …

La pasión por el conocimiento y el aprendizaje continúo

Adquirir nuevas destrezas y ampliar nuestros conocimientos, debe ser una  tendencia continua, valorada y motivada todo el tiempo. Aprender es hacerse fuerte, favorecerse a si mismo, ampliar los horizontes, y tomar la llave de las oportunidades. Por tanto, debemos automotivarnos en el conocimiento y al mismo tiempo motivar a otros. Cuando una persona tiene contacto con nuevos procesos, aplicaciones, materias y formas de hacer las cosas; su interés por aprender se fortalece, es un ejercicio que se torna en el más saludable de los hábitos. Sentir pasión por el conocimiento es una virtud que nos hace crecer como personas; tornándonos motivados, persistentes, desafiantes y positivos. Nos conduce a entender el aprendizaje como una útil herramienta para la resolución de conflictos. Sin duda, los beneficios se hacen evidentes cada vez que aprendemos algo nuevo, ya sea social, laboral o académicamente. El mundo es una amalgama de experiencias y para tomar el camino de estas, es conveniente habers…