Ir al contenido principal

Conocerte a ti mismo es la prueba más grande de sabiduría que debes superar


Aprender a conocernos a nosotros mismo, dentro de un contexto  real y exacto resulta una tarea de paciencia en medio de la confusión; lo que debería resultar simple se torna nebuloso y lo que se da por sentado, al instante no lo es. Puesto que somos una amalgama de sentimientos, emociones y divergencias de opinión.
De esta naturaleza que en ocasiones pareciera contradictoria, nace un sentido claro y preciso de quienes somos, la búsqueda de una respuesta sobre el origen de nuestro proceder.  
Sea cual sea su competencia y lugar  dentro de la sociedad, existe un algo primigenio que lo define y acompaña a lo largo de su vida. Lo importante es aprender a ser maestro y alumno a la vez en esta búsqueda de identidad, en la mediación que debe hacer ante su mente, para que ella lo guie por el sendero adecuado hacia la verdad de su ser.
Por otra parte, a lo largo de la experiencia que vamos ganando con los años, la conducta se modifica, madura y mejora; empezamos a hacer gala de los nuevos conocimientos adquiridos y delimitamos aquellos escenarios en los cuales difícilmente nos adentraremos. La instrucción académica y social nos dirige hacia un camino determinado, en ocasiones con placer, otras con esfuerzo. Y entendemos que la dificultad generalmente proviene de un algo que riñe con un sentir interno, que se remonta a lo que siempre fuimos en esencia. Más allá de esto emerge nuestra historia, nos remontamos permanentemente a lo que fue, en una filosofía de recordar los matices dulces del pasado y dominados por aquel código inscrito en nuestros genes, tomamos y desdeñamos opciones. Siempre de pie ante la puerta que hasta entonces no hemos abierto y que una vez nos atrevemos a deslizar, nos permite ver nuestro verdadero rostro. Conocernos a nosotros mismos, definir el contexto de la búsqueda que años atrás iniciamos y que por momento se ha hecho difusa al no acertar quienes realmente somos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Ser Humano Instintivo

El comportamiento humano, es el resultado de la forma como este reacciona en su proceso de adaptación, dentro del entorno que lo rodea por condiciones genéticas, ambientales y de grupo. Al nacer, el ser humano, trae consigo predisposiciones instintivas, que lo llevan a actuar de una forma determinada frente a un estimulo. Las cuales no requieren de una preparación previa, y generalmente están relacionadas con la satisfacción de un deseo. Sin embargo, en su proceso de integración dentro de una comunidad, el hombre debecontraer esas tendencias naturales, a través de complejos procesos de aprendizaje y adaptación. Las conductas instintivas son innatas, en su gran mayoría invariables, responden a estímulos internos o externos y tienen por lo general un sentido de supervivencia. En la especie animal dichos comportamientos, se desarrollan sin el progreso alterno de una conciencia; Sin embargo, la conducta humana y su complejísima capacidad de raciocinio, ha moldeado el instinto hacia patrones …

Las Afirmaciones Racionales

La forma en que “vivimos” los acontecimientos cotidianos. Envía a nuestro cerebro una descarga emocional que genera una determinada respuesta. Sin embargo, buena parte de nuestras reacciones, emociones y conductas; están influenciadas por creencias, enraizadas en lo profundo del pensamiento. Y desde ese “supuesto” acerca del funcionamiento de las cosas, parten las afirmaciones racionales o irracionales. Las primeras traen un estimulo positivo para el crecimiento y el desarrollo de la madurez: “me gustaría que…” “preferiría que…” “quisiera que…”. Las segundas absolutizan y se rigen por creencias inamovibles: “debería…” “tendría que…” Cuando por alguna razón no se logra cumplir los objetivos. Las emociones liberadas tienen un porqué constructivo. Básicamente, instruir a la persona en la consecución de metas; en la superación de obstáculos, y en la adaptación de escenarios inesperados. Cuando no hay una adecuada salud psicológica, el individuo no logra afrontar la inquietud, el desasosiego…

La oveja y la granja

Estando cierto día en la granja unas ovejas, una de ellas se sale del encierro y al intentar entrar de nuevo; se encontró con que la puerta había cerrado quedando ella afuera y su comida dentro. Intentó una y otra vez sin poder lograrlo ante la burla de las otras; así que decidió darse vuelta y al hacerlo, pudo ver en frente suyo la libertad y un bosque lleno de alimento.
Muchas veces la falsa seguridad, nos ciega ante oportunidades evidentes.