Ir al contenido principal

Cuando debemos decir adiós

Cuando las personas deciden dar por terminada una relación estable y de muchos años o reciente y repleta de expectativas, la sensación de perdida y vacío es siempre inevitable, sin embargo, no debemos asumir que ha sido un “ fracaso”, recordemos que los fracasos no existen y cada suceso por doloroso que lo consideremos en un momento determinado, con el tiempo revela su verdadera condición de experiencia enriquecedora.
Cuando se decide dar por terminada una relación, es el momento apropiado para reencontrarse consigo mismo; para convertirnos en nuestros mejores aliados, consejeros y amigos. Redescubrirnos, recordando aquello que siempre disfrutamos como individuos y no como pareja.
Todos sabemos cuando una relación ha llegado a su punto de no retorno y por difícil que resulte la decisión debe ser tomada de manera decida, con la convicción de no dar marcha a tras, pues esto solo aumentara el dolor que estemos sintiendo. Es el momento de entregar todo ese amor que sentimos a nosotros mismos, agradeciendo a la otra persona por haber compartido sus ideas, tiempo, afecto y momentos. De igual modo, recordando los aspectos positivos de la relación y las razones por las cuales es indispensable dejarle ir y continuar nuestro propio camino.
Reunirse con familiares y amigos, no para desahogar el dolor, sino por el contrario para reactivar la vida social, que inevitablemente se ve un poco frenada de manera voluntaria durante una relación; realizar igualmente actividades que distraigan la mente, visitar sitios de interés, aprender un nuevo arte, leer un libro, en conclusión, tornarnos más creativos.
Aprender a aceptarnos y querernos es el primer paso hacia relaciones sanas y enriquecedoras, las cuales aun cuando no permanezcan ahí para siempre, si, dejaran una larga lista de logros, aprendizaje, madurez y experiencia a nivel personal y emocional.

Germán Camacho López

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Ser Humano Instintivo

El comportamiento humano, es el resultado de la forma como este reacciona en su proceso de adaptación, dentro del entorno que lo rodea por condiciones genéticas, ambientales y de grupo. Al nacer, el ser humano, trae consigo predisposiciones instintivas, que lo llevan a actuar de una forma determinada frente a un estimulo. Las cuales no requieren de una preparación previa, y generalmente están relacionadas con la satisfacción de un deseo. Sin embargo, en su proceso de integración dentro de una comunidad, el hombre debecontraer esas tendencias naturales, a través de complejos procesos de aprendizaje y adaptación. Las conductas instintivas son innatas, en su gran mayoría invariables, responden a estímulos internos o externos y tienen por lo general un sentido de supervivencia. En la especie animal dichos comportamientos, se desarrollan sin el progreso alterno de una conciencia; Sin embargo, la conducta humana y su complejísima capacidad de raciocinio, ha moldeado el instinto hacia patrones …

Las Afirmaciones Racionales

La forma en que “vivimos” los acontecimientos cotidianos. Envía a nuestro cerebro una descarga emocional que genera una determinada respuesta. Sin embargo, buena parte de nuestras reacciones, emociones y conductas; están influenciadas por creencias, enraizadas en lo profundo del pensamiento. Y desde ese “supuesto” acerca del funcionamiento de las cosas, parten las afirmaciones racionales o irracionales. Las primeras traen un estimulo positivo para el crecimiento y el desarrollo de la madurez: “me gustaría que…” “preferiría que…” “quisiera que…”. Las segundas absolutizan y se rigen por creencias inamovibles: “debería…” “tendría que…” Cuando por alguna razón no se logra cumplir los objetivos. Las emociones liberadas tienen un porqué constructivo. Básicamente, instruir a la persona en la consecución de metas; en la superación de obstáculos, y en la adaptación de escenarios inesperados. Cuando no hay una adecuada salud psicológica, el individuo no logra afrontar la inquietud, el desasosiego…

La oveja y la granja

Estando cierto día en la granja unas ovejas, una de ellas se sale del encierro y al intentar entrar de nuevo; se encontró con que la puerta había cerrado quedando ella afuera y su comida dentro. Intentó una y otra vez sin poder lograrlo ante la burla de las otras; así que decidió darse vuelta y al hacerlo, pudo ver en frente suyo la libertad y un bosque lleno de alimento.
Muchas veces la falsa seguridad, nos ciega ante oportunidades evidentes.